Mirándolos, me recordaba a mi, esa época en la que tenia 13 y 15 años, primeras salidas con los amigos, primeras cosas peligrosas que haces y experimentas, sus sonrisas eran exactamente iguales que las mías, mismas bromas, mismas chulerías, solo había una diferencia, cuando llegaba la hora volvía a casa, allí volvía a ser "bueno", estar protegido, la comida en la mesa, tus padres y hermanos que te querían, tus tíos que te visitaban te daban regalos y así pasaba la adolescencia, como cuando sales al bosque andas un poco y antes de perderte vuelves exactamente por el mismo camino a casa.


Pero ¿que sucede cuando no tienes donde volver?, cuando no tienes donde comer, cuando no tienes donde llorar, entonces, te estas enfrentando a la vida de golpe, sin esa prudencia necesaria, donde encuentras pegamento u otras drogas baratas, que además de olvidarte de tus problemas, te quitan el hambre, y la necesidad de amor por un instante.

La mayoría de nosotros hemos visto a algún amigo que se adentró en ese bosque demasiado rápido o sin demasiada protección, y pudimos ver las consecuencias incluso con familia y capacidad económica, así pues imaginaros sin nada, solo con una estación de autobuses o de tren donde deambular y dormir, mientras combinas el pedir o cargar cosas con el esnifar pegamento, y todo ello simplemente porque nadie te protegió en su momento, ni te protege ahora.

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Mi experiencia el día 24 fue algo dura, pero enriquecedora, porque comprendí profundamente el problema de esos muchachos, al tiempo que compartíamos la comida y hablábamos, esperaban que dijera algunas palabras, consejos etc.., pero se me encogía la voz mienta les hablaba, veía que eran demasiados, y con problemas difíciles de resolver y en mi cabeza solo estaba la pregunta ¿ pero como voy a hacer para resolver esto?. tu cerebro busca y busca la solución como si fuera un ejercicio de Matemáticas, pero no la encuentra y se entristece.

La cara de los 3 chicos que están ya con nosotros en YIDE BIKOUE era un poema, porque se asustaron, yo veía que no querían sentarse a lado del resto, comprendieron que aunque ellos están solos, o no tienen o su familia los rechaza, aún hay situaciones peores en la vida, también comprendieron que han tenido mucha suerte al encontrarse con nosotros y hacer ese bonito hogar que estamos haciendo juntos.

Dicho esto hay una cosa que la experiencia me ha enseñado, mientras siga haciéndome (haciéndonos) la pregunta y dándole vueltas, un día va a salir la solución, y se aparecerá como una autentica luz (supongo que de ahí viene la imagen de la bombilla jejej) mientras que esa solución se da, esperamos compartir con ellos un día a la semana, y así los muchachos de nuestro centro también aprenderán lo importante que es protegernos los unos a los otros y compartir aunque sea poco lo que se tenga.

 

Seguimos con este hermoso trabajo de YIDE BIKOUE.

Si quieres conocer el proyecto pincha aquí.

 

Herminio Membrives Rey

Director de comunidad de niños YIDE BIKOUE